Sinceramente, me gusta, me emocionan incluso los carteles; mucho más que los museos. Lo juro por dios. Unos por las imágenes, otros por las letras, otros por la ingenuidad, otros porque sí, porque son muy buenos.
A continuación una serie de carteles de todo tipo y pelaje cazados por las calles de Georgetown.
Este cartel interesa por el contenido, por mostrar la variedad de creencias y etnias que este país incuba.
Para mayor muestra basta un botón:
O dos botones:
Y ahora un menda que lle va un carrito en el que reza, literalmente, chabola del teléfono móvil; lo que no sé es si vende llamadas (muchos lo hacen) o si es sólo un chiste.
Y también tenemos peluquerías para que los aficionados a los deportes puedan fantasear con su cabello como sus ídolos de cualquier deporte de masas, en especial la NBA:
Y además la misma publicidad que hacen las barber shop o los beauty saloon, hacen las iglesias, ya sean pentecontalista o adventistas del séptimo día o witeness Johova, da igual, el caso es que la gente se fije y siga tus recomendaciones. Una pausa para la publicidad.
Esta iglesia, creo que adventista, está bien organizada y creyendo en ellos te salvan la vida. Lástima no tener unas tragaderas tan anchas; si no... tendría mi vida resuelta, no sólo en lo espiritual y en el miedo a la muerte, sino también en lo social. Sin descanso; bueno, sólo los lunes.
Aunque también es verdad que hay algunos que rotulan letras y no tienen intención de ser entendidos más que por unos pocos; estos artistas suelen ser minoritarios y chinos:
Fucking english people!!! Que se jodan!!! Si no saben lo que repartimos, peor para ellos.
Esto ya era en el faar west of the city; in the far, far, far west of city we can found this one other: herramientas para mineros. Ya lo había preguntando antes, pero... ¿de verdad que ninguno quiere apuntarse a ser minero de oro y diamantes? Es una pena. Con un compañero/a me iría buscar piedrecitas:
Y ahora nos dejamos de contenidos superexplicativos y vamos de verdad al arte por el arte; al vuelco del alma en un concepto, a la comunicación overall, vamos a las imágenes de verdad de la buena. La siguiente foto, por ejemplo, muestra una religión que yo seguiría sin cansancio y sin pausa, pero... ¡coño, es que sólo llena un día a la semana!
Por cierto, en este sitio, además de escuchar los oldies de los setenta y más, también se comen unos currys buenísimos, aunque excesivamente picantes.
Las siguientes me conmueven:
Y también la siguiente:
Y la siguiente de Maggi me pone nostálgico:
Es una imagen parcial del estadio de cricket, el deporte nacional:
Y ahora viene el arte de verdad, con mayúsculas, El ARTE, sin más complicaciones, sin más palabras, lo que de verdad le da sentido a ir al tercer mundo:
Y, naturalmente, su torna, su contrapartida, esta vez genial de verdad, de la buena; llevo no sé cuánto tiempo intentar hacer estás fotos con buena luz y, al final, las ha hecho Juan.
Y tampoco he querido evitar estas dos siguientes. Me imponen:





















1 comentario:
Adol, ya tengo comprador para el negocio que tenemos a medias. Lo quiere para el sábado. ¿qué hacemos?. Fernando.
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