Lamento decepcionar a los que con impaciencia esperan mis textos, pero no puedo escribir; estoy en crisis (algún día tendré fuerza para contar por qué). Por el momento, vayan unas cuantas fotos de Georgetown, una de las ciudades más aburridas del mundo, sin rencor, no es nada personal: es aburrida. Y llueve. Lleva lloviendo más de diez horas seguidas. No las he pasado en cuclillas debajo de un chamizo de palma, pero las he pasado sentado en una caja de botellas de cerveza bajo el chamizo de uralita y las banderolas rojas de mi bar favorito, Jerries the Best.
Contra todo pronóstico, estoy emitiendo desde una red pirata (del Caribe), he conseguido incluir en el blog un par de imágenes (llevaba algunos días intentándolo). Por lo tanto, me voy a animar a colocar unas fotos del Caribe que le ha tocado a este país. ¿Pensábais en arenas blancas y aguas turquesa? Mostrad un poco de compasión. Sólo hay que fijarse en la basura más allá de la barquichuela. (La ciudad entera está llena de bandejas de corcho blanco y de botellas de plástico de refrescos con colores psicodélicos).

¿Y qué os parece el bar? A mi me gusta porque las camareras discuten a gritos durante todo el tiempo: no entiendo la jerga, pero eso debe significar que se toman en serio su trabajo; la cocinera menos.

Es un Caribe negro como la mala suerte, negro de alquitrán y de arena negra (aunque de colorida basura). Por el contrario, la ciudad está construida sobre blanquísima y fina arena
Voy a intentar ahora, después de decir que las gentes son simpáticas, agradables, hospitalarias, aunque incomprensibles, atraer la atención de mis AMIGAS: Chicas, ¡venid a Guyana! ¡Os esperan grandes sorpresas en cuanto a salones de belleza se refiere! Un beso, chicas.
Y ahora una foto del mismísimo centro de la ciudad dedicada a una persona que le gustan los caballos, si, a ella. Un beso.
Para tí.
MAÑANA MÁS, SI EL TIEMPO NO LO IMPIDE.
BESOS Y ABRAZOS.





