martes, 12 de junio de 2007

arte

Hoy, como estoy preocupado, angustiado sería más propio, con el guión que tengo que entregar, no voy a poder dedicarme mucho a escribir el blog (tampoco es que escriba el capítulo, pero me siento como traidor escribiendo otras cosas). Por tanto, voy a dedicar esta entrada al arte que puede verse en las calles de Georgetown. ¿Os acordáis del salón de belleza que se anunciaba con un negrón desnudo haciéndole la manicura a una cliente? Yo os lo recuerdo:

Sinceramente, me gusta, me emocionan incluso los carteles; mucho más que los museos. Lo juro por dios. Unos por las imágenes, otros por las letras, otros por la ingenuidad, otros porque sí, porque son muy buenos.



A continuación una serie de carteles de todo tipo y pelaje cazados por las calles de Georgetown.















Este cartel interesa por el contenido, por mostrar la variedad de creencias y etnias que este país incuba.

Para mayor muestra basta un botón:













O dos botones:
Y ya que estamos con letras, sigamos con letras, aunque os prometo que los mejores carteles artísticos están aún por venir.


























Y ahora un menda que lle va un carrito en el que reza, literalmente, chabola del teléfono móvil; lo que no sé es si vende llamadas (muchos lo hacen) o si es sólo un chiste.





Y también tenemos peluquerías para que los aficionados a los deportes puedan fantasear con su cabello como sus ídolos de cualquier deporte de masas, en especial la NBA:


Y además la misma publicidad que hacen las barber shop o los beauty saloon, hacen las iglesias, ya sean pentecontalista o adventistas del séptimo día o witeness Johova, da igual, el caso es que la gente se fije y siga tus recomendaciones. Una pausa para la publicidad.




Esta iglesia, creo que adventista, está bien organizada y creyendo en ellos te salvan la vida. Lástima no tener unas tragaderas tan anchas; si no... tendría mi vida resuelta, no sólo en lo espiritual y en el miedo a la muerte, sino también en lo social. Sin descanso; bueno, sólo los lunes.




Aunque también es verdad que hay algunos que rotulan letras y no tienen intención de ser entendidos más que por unos pocos; estos artistas suelen ser minoritarios y chinos:















Fucking english people!!! Que se jodan!!! Si no saben lo que repartimos, peor para ellos.

Esto ya era en el faar west of the city; in the far, far, far west of city we can found this one other: herramientas para mineros. Ya lo había preguntando antes, pero... ¿de verdad que ninguno quiere apuntarse a ser minero de oro y diamantes? Es una pena. Con un compañero/a me iría buscar piedrecitas:


Y ahora nos dejamos de contenidos superexplicativos y vamos de verdad al arte por el arte; al vuelco del alma en un concepto, a la comunicación overall, vamos a las imágenes de verdad de la buena. La siguiente foto, por ejemplo, muestra una religión que yo seguiría sin cansancio y sin pausa, pero... ¡coño, es que sólo llena un día a la semana!









Por cierto, en este sitio, además de escuchar los oldies de los setenta y más, también se comen unos currys buenísimos, aunque excesivamente picantes.
Las siguientes me conmueven:















Y también la siguiente:














Y la siguiente de Maggi me pone nostálgico:






Es una imagen parcial del estadio de cricket, el deporte nacional:





Y a continuación la fe de la gente en dos caras del mismo carrito.















Y ahora viene el arte de verdad, con mayúsculas, El ARTE, sin más complicaciones, sin más palabras, lo que de verdad le da sentido a ir al tercer mundo:












Y, naturalmente, su torna, su contrapartida, esta vez genial de verdad, de la buena; llevo no sé cuánto tiempo intentar hacer estás fotos con buena luz y, al final, las ha hecho Juan.
















Y tampoco he querido evitar estas dos siguientes. Me imponen:

De texto no, pero de imágenes vais bien servidos (nadie que no tenga un blog puede imaginar lo coñazo que es editar con imágenes). Besos y abrazos.