Hoy os voy a poner fotos más que nada; un poco un cajón de sastre, para terminar con la serie Georgetown. ¡Mañana por fin me voy a Pananaribo, Surinam, en voladora! 16 horas de viaje por el interior de los dos países, Guyana y Surinam. Espero atreverme a sacar buenas fotos y alimentar en blog durante días. Por que en Gerogetown está todo visto. Es un pueblito. No hay más. O, por lo menos, yo no veo más. Ya me he acostumbrado y no veo lo que debería ver. Hay que salir pitando.
Primero una anécdota para entrar en materia. Ayer, hablando con una chica, terminamos cayendo en lo de siempre. ¡De verdad que no crees en Dios? Gritan ellas con verdadera y piadosa angustia. Yo creo en todas las mujeres si me hablan de amor y no creo a nadie que me hable de dinero. Me salió así y me ha parecido gracioso comentarlo. Porque si algo sobra aquí son creyentes, muy variados, pero creyentes; de verdad se sorprenden cuando se enteran de que eres ateo.
Otros creen en el tiempo:

Primero una anécdota para entrar en materia. Ayer, hablando con una chica, terminamos cayendo en lo de siempre. ¡De verdad que no crees en Dios? Gritan ellas con verdadera y piadosa angustia. Yo creo en todas las mujeres si me hablan de amor y no creo a nadie que me hable de dinero. Me salió así y me ha parecido gracioso comentarlo. Porque si algo sobra aquí son creyentes, muy variados, pero creyentes; de verdad se sorprenden cuando se enteran de que eres ateo.
No me digáis que la de la pamela no tiene mérito; está saliendo de la iglesia, de la Catedral, lo que se desprende de su aparición en ambas fotografías. Y ahora, a la puerta de la mismísima catedral, en el mismo momento de las dos fotos anteriores a Miss noséqué Contestant, que con su recién estrada volvía a su pía casa en mobylette.
Otros creen en el tiempo:
Y en fin, otros en el dinero:
Otros en las banderolas votivas como protección para su negocio:
Y, por último, también los hay que creen en las ceremonias:
Olí a barbacoa y me acerqué. Las cenizas que se ven tenían una vaguísima forma de perro. Alguien había colocado unas flores junto a las cenizas. Supongo que habían quemado al perro una vez muerto. Y, además, a un ser querido no se le entierra en una papelera. Tiene razón, aunque el alcalde lo pida por favor.
Y yo también me he convertido. Ha sido un instante de revelación. Leyendo el lema de una compañia de seguridad he comprendido, si no el universo, sí la base de las relaciones entre humanos libres.

BUENO, CHICOS Y CHICAS, LA PRÓXIMA SERÁ EN PANANARIBO. BESOS.









